Ingmar Bergman

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Ingmar Bergman

(Uppsala, 1918 – Isla de Faro, Suecia, 2007)

Director cinematográfico sueco. Hijo de un estricto pastor protestante, Bergman cursó estudios en la Universidad de Estocolmo y obtuvo la licenciatura en literatura e historia del arte con una tesis sobre Strindberg. Hasta 1942 dirigió el teatro universitario y, posteriormente, fue ayudante de dirección del Gran Teatro Dramático de Estocolmo. En 1943, la productora Svensk Filmindustri (SF) lo contrató para el departamento de guiones.

Un año más tarde, la misma empresa produjo una película a partir de su novela corta Tortura, que dirigió Alf Sjöberg. Entre 1944 y 1955 fue responsable artístico del teatro municipal de Helsingborg, etapa en la que también dirigiría su primera película, Crisis (1946), producida por la SF, y realizó una serie de adaptaciones para el productor independiente Lorens Malmstedt, en las cuales aparecen ya sus preocupaciones existencialistas y que merecieron cierto reconocimiento entre el público y la crítica de su país.

Sin embargo, hasta la aparición de la comedia Sonrisas de una noche de verano, el nombre de Bergman no empezó a ser internacionalmente conocido. El éxito que alcanzó esta película en el Festival de Cannes de 1956 lo convirtió en el autor de moda dentro del cine europeo, y ello propició que se recuperaran numerosos filmes anteriores suyos.

El cine de Bergman recoge la influencia formal del expresionismo y de la tradición sueca, en especial la de Victor Sjöström, y destaca por su gran sentido plástico, casi pictórico, y el aprovechamiento de las posibilidades del blanco y negro. Sus filmes giran en torno de una serie de constantes temáticas, en especial la muerte y el amor, marcadas por las preocupaciones existencialistas y religiosas del autor, y abordadas con un tono metafísico y una densidad de diálogos motivada por sus inicios en el teatro.

En el amplio conjunto de su obra ha escrito, producido y dirigido películas que abarcan desde la comedia ligera al drama psicológico o filosófico más profundo. En sus comedias, el contenido sexual está en mayor o menor medida presente, si bien tratado con extremo lirismo. Película emblemática dentro de su filmografía por su gran repercusión entre el público y la crítica, El séptimo sello (1956) constituye una lúgubre alegoría que indaga en la relación del hombre con Dios y la muerte, para la cual empleó recursos narrativos basados en la iconografía cristiana, aunque incorporando audacias personales de gran eficacia. Su virtuosismo técnico se hace evidente en Fresas salvajes (1957), recreación de su propia infancia para la que utilizó una estructura de narraciones superpuestas.

La posición de Bergman como director se consolidó plenamente a lo largo de la década de 1960. La obra más representativa de esta etapa es quizá Persona (1966), donde destacan las simetrías compositivas, los primerísimos planos y el empleo evocador del sonido y la música. Bergman continúa explorando en esta película el alma humana, su incapacidad para la comunicación, para sentir y recibir amor. Los setenta son ya años de pleno reconocimiento internacional para el director, en que los éxitos y los premios se suceden: Cannes, Hollywood, Venecia, Berlín… Su dedicación al cine no le impidió, sin embargo, continuar trabajando para el teatro y la televisión.

En 1976 abandonó su país por problemas fiscales y se instaló en Munich, donde creó su propia productora. De estos años data su película más encantadora y vital, Fanny y Alexander (1982), de la que el mismo autor comentó: «Por fin quiero dar forma a la alegría que, a pesar de todo, llevo dentro de mí y a la que tan rara vez y tan vagamente doy vida en mi trabajo.» Posteriormente Bergman publicó sus memorias en dos volúmenes, Linterna mágica (1988) e Imágenes (1990), y escribió guiones cinegrafográficos para otros directores, entre otros su hijo Daniel[1].

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Emanuel Swedenborg

Emanuel Swedenborg

Emanuel Swedenborg

(1688-1772)

Científico y místico sueco, conocido como visionario e inspirador de la iglesia Nueva Jerusalén, que todavía goza hoy de prosperidad. Siguiendo a Descartes y Newton, dedicó la primera etapa de su vida al estudio de las ciencias naturales. Asesor del Instituto mineralógico de Estocolmo, publicó las obras: Opera philosophica el mineralia (1734), De economía regni animalis (4 volúmenes, 1740-41, 1747) y Regnum animale (1747). En estas obras estudia particularmente las relaciones entre cuerpo y alma.

A partir de 1736 entra en una profunda crisis religiosa, debida a visiones, alteraciones de la personalidad psicosomática, coloquios con los espíritus del más allá, y cree que Dios le encomienda una nueva interpretación de las Sagradas Escrituras. A esta empresa dedicará la segunda parte de su vida, plasmando toda su experiencia en voluminosas obras, la más importante de las cuales, Arcana coelestia, será irónicamente criticada por Kant en Sueños de un visionario explicados con los sueños de la metafísica (1766). El pensamiento teosófico-espiritualista de Swedenborg se remite a la tradición neoplatónica: el mundo es la infinita emanación del espíritu divino, y está poblado y recorrido por seres sobrenaturales angélicos y diabólicos. El hombre (que es una imagen del universo completo, en pequeño) es libre de escoger entre estos espíritus del bien y del mal, y su perfeccionamiento espiritual continuará incluso después de la muerte del cuerpo y según el carácter de cada individuo. Swedenborg escribió también De nova Hierolyma (1758) y Vera christiana religio (1771)[1].

Pär Fabien Lagerkvist

Pär Fabien Lagerkvist

(Växjö, Småland, 23 de mayo de 1891 – Estocolmo, 11 de julio de 1974).

Escritor sueco, ganador del Premio Nobel de Literatura en 1951. Cultivó poemas, obras de teatro, novelas, cuentos y ensayos. Su obra se caracteriza por el pesimismo, la angustia, la indagación de la naturaleza humana y las constantes alusiones a la muerte.

Pär Lagerkvist nació en 1891 en el seno de una familia campesina de la provincia de Småland. Sus padres eran de educación tradicionalista, con profundas bases religiosas en la fe cristiana. De 1910 a 1912 estudia arte y literatura en la Universidad de Uppsala.

 Su interés hacia el arte lo llevan a viajar a París, donde estudia arte y conoce el movimiento cubista y expresionista.

 Durante la Primera Guerra Mundial, vivió en Dinamarca; allí escribió su primera obra teatral en 1917, llamada El último ser humano, así como Angustia, libro de poesía fuertemente inspirado en la guerra.

 A su regreso a Suecia, en 1919 se convierte en crítico de teatro en Estocolmo, donde escribe numerosos ensayos en prensa. Al mismo tiempo, continúa su obra literaria, que le acarrearía una gran aceptación entre el público y una no menor influencia en la literatura de su país.

 En 1940 sería llamado como miembro de la Academia Sueca. Ese mismo año recibe el título de Doctor Honoris Causa por la Universidad de Gotemburgo, y en 1951 gana el Premio Nobel de Literatura[1].