Que el mar vista tu cuerpo

No te descubras, me gusta ver como formas olas de cobijas; oye como golpea nuestros cuerpos el oleaje de este mar inmenso que es la cama; aquí donde me ahogas con tu cuerpo, donde podemos sumergirnos para hacer más grande el mar y excitar a las olas con nuestro movimiento, ven, vamos a hundirnos, vamos al centro del mar, allí donde pequeños peces equivocados muerden nuestras piernas como diría Jaime, Jaime Sabines naturalmente, sumérgete de prisa, deja que el mar vista tu cuerpo, tengo amor, estoy lleno de ti, y quiero perderme en este mar enfurecido.

Alejandro Macías
No. 96, Enero-Febrero 1986
Tomo XV – Año XXI
Pág. 159

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