Agua serenada

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Beber agua serenada es como beber agua de luceros. La gente tiene la costumbre de sacar por la noche una jarra de agua para que reciba el sereno. Al día siguiente muy de mañana, se recoge y se guarda. Para los enfermos del corazón no tiene precio. Unos se alivian y otros se mueren pero éstos llegan a la muerte con gran serenidad.

Ermilo Abreu Gómez
No. 143-145, Abril-Diciembre 1999
Tomo XXX – Año XXXV
Pág. 56

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Uay poop

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Uay Poop es un ave negra con alas como escamas que sólo vuela a media noche. Es un ave carnicera en cuyo cuerpo se mete el espíritu maligno de Kakasbal. A veces Uay Poop cae sobre sus presas y las levanta con sus garras y remonta el vuelo y se aleja y se pierde en la oscuridad. De sus víctimas jamás se vuelve a saber nada.

Ermilo Abreu Gómez
No. 31, Agosto 1968
Tomo V – Año V
Pág. 691

Ermilo Abreu Gómez

Ermilo Abreu Gómez

     A lo largo de su trayectoria literaria Ermilo Abreu Gómez, escribió críticas, ensayos y una serie de libros sobre Sor Juana Inés de la Cruz, siendo esta una de sus facetas más conocidas.

     El Conaculta recuerda su producción literaria, en ocasión del aniversario 117 de su nacimiento. Abreu Gómez fue maestro, novelista, historiador, ensayista y dramaturgo, nació en Mérida, Yucatán, el 18 de septiembre de 1894.

     Falleció en la Ciudad de México el 14 de julio de 1971. Su obra más destacada es Canek, escrita en 1940, en la cual recrea un hecho real ocurrido en 1761, en el cual se proyecta la sensibilidad del pueblo maya.

     Luego de realizar estudios en la Escuela Normal Superior de México se tituló como maestro en letras y posteriormente se convirtió en catedrático de la misma institución.

     Entre 1947 y 1960 vivió en Washington, Estados Unidos y trabajó para la División de Filosofía y Letras de la Unión Panamericana. También trabajó para la Universidad de Illinois y en el Colegio Middlebury, Vermont. 

     Durante su estancia en ese país escribió y publicó obras como Quetzalcóatl, sueño y vigilia en 1947, la novela Naufragio de indios, en 1951; La conjura de Xinum en 1958 y Cuentos para contar al fuego de 1959.

     También fue maestro de la Universidad Nacional Autónoma de México y a partir de 1963 miembro de la Academia Mexicana de la Lengua, en sustitución de Artemio de Valle Arizpe.

     Abreu Gómez nació en una de las zonas culturales más ricas del país, donde existe gran arraigo por las abundantes tradiciones y leyendas mayas, por lo que plasmó en su obra sus impresiones y conocimientos sobre esta cultura.

     En 1919 escribió su primera obra publicada, una leyenda maya titulada La Xtabay, que fue llevada a escena y con la cual incursionó en el teatro infantil.

     Su obra dramática, escrita siempre en un solo acto, se mueve por temas de tipo costumbrista. Ejemplo de ello es La Montaña, cuyo estreno se remonta al año de 1918 en la ciudad de Mérida. En 1925 estrenó El cacique en la capital del país.

     Su trabajo como escritor inició en La Revista de Mérida, donde publicó sus primeros cuentos. En la Ciudad de México colaboró para revistas como Contemporáneos y El hijo pródigo.

     En 1934 escribió Sor Juana Inés de la Cruz, bibliografía y biblioteca. También desarrolló trabajos similares sobre Luis de Góngora y Argote, Carlos de Sigüenza y Góngora y del dramaturgo novohispano Juan Ruiz de Alarcón[1].

 

Las alas de la mariposa


Una mariposa perdió sus alas y se echó a llorar y su amigo Tamaychi le dijo:

—¿Por qué lloras?

—Perdí mis alas.

—Sigue mi consejo y serás feliz.

—Lo seguiré cualquiera que sea.

—Camina hasta que llegues a esa lomita.

—¡Está muy lejos!

—Pues sólo si llegas a ella podrás ser feliz.

—Iré entonces porque sin alas me siento morir.

La mariposa se puso a caminar y a caminar y así caminando llegó a la lomita, a tiempo que caía el sol. Pero estaba tan cansada que se quedó dormida y soñó entonces que tenía alas y que volaba y volaba. Cuando despertó, Tamaychi se le acercó y le dijo:

—Te veo feliz mariposita.

—Oh, si muy feliz. Soñé que tenía alas y que volaba.

—Sigue soñando, que la felicidad soñada, ya es felicidad.

Ermilo Abreu Gómez
No. 30, Mayo 1968
Tomo V – Año V
Pág. 561