Sueño

138-141 top
Envuelto en sábana blanca manchada de sangre, el muerto se cuela en mi cuarto silenciosamente, como una faja de luna, y erguido al pie de mi catre, en tanto que agonizó de miedo, ordena con triste gravedad: Levántate, sígueme. Del mismo terror saco fuerzas para preguntar: ¿Adónde vamos?

—Me acompañarás a recoger mis pasos.

J. Sarmineto
No. 138 – 141, Enero – Diciembre 1998
Tomo XXX – Año XXXIV
Pág. 104

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