El libro soñado

Saúl S. se acostó temprano aquella noche y soñó que escribía un libro. A la mañana siguiente encontró el libro sobre su escritorio. Le dijo a su mujer: “¿Sabes que soñé que escribía un libro y el sueño se convirtió en realidad? Aquí está”.

—No seas iluso —La mujer abrió el libro y le hizo notar a su marido que las páginas estaban en blanco.

Esa noche, la mujer soñó que leía el libro. Durante el desayuno dijo:

—Me gustó mucho tu libro.

—¿Qué? —preguntó el marido sin entender, pero abrió el libro y estaban todas las páginas escritas tal y como él las había soñado.

Se lo llevó al editor, el cual prometió publicarlo, pues le había parecido excelente.

Cuando el libro salió a la venta, Saúl entró a una librería y pidió un ejemplar. No tenía escrito nada. Pidió otro y tampoco tenía letras. Examinó uno por uno hasta agotarlos y todos estaban en blanco.

Fue a pedir una explicación al editor.

—Es que es un libro que sólo puede ser leído en sueños —le respondió.

René Lira
No. 46, Noviembre 1970
Tomo VIII – Año VII
Pág. 114

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