Germán Espino Sánchez

Germán Espino Sánchez

 

Germán Espino Sánchez

Doctor en ciencia política por la Universidad Autónoma de Barcelona

Últimas Publicaciones:

(2009) Publicación del libro La república del Escándalo, coeditado por la Editorial Fontamara, IEQ y la UAQ

(2009) Publicación del artículo The transformation of political communication in Mexico (1994-2006) en la Journal of Global Communication, Vol 2, No. 1. Editado por la Global Communication Research Association, Sidney. (Revista indizada)

(2011) “La transformación de la comunicación política en las campañas presidenciales de México”, Revista Convergencia 56 (revista indizada), Mayo-agosto, Universidad Autónoma del Estado de México, México.

(2012) ¿Cyberrevolución en la política?, Editorial Fontamara. México. (Libro en prensa)

(2012) Garza, Martagloria y Germán Espino, Querétaro: democracia de dos bandas. Editorial de la Universidad Autónoma de Querétaro. Querétaro. (Libro en prensa)

Reconocimientos, premios y distinciones:

En la Maestría en Comunicación y Política por la UAM Xochimilco obtiene Mención de honor por sus calificaciones y haber presentado la tesis en tiempo.

En el examen de doctorado obtiene la mención Cum Laude con la tesis “El nuevo escenario de la comunicación política en las campañas presidenciales de México”)

Reconocimiento por haber obtenido una de las mejores evaluaciones de los estudiantes en los cursos impartidos en el semestre julio-agosto 2009

Reconocimiento a perfil deseable por PROMEP (2009-2012)

Miembro del Sistema Nacional de Investigadores Nivel 1 (2010-2013)

 

Cargos relevantes que ha desempeñado:

(2001-2002) Director del periódico Tribuna de Querétaro

(2006-2007) Editor de suplementos en el periódico nacional Milenio, diario

(2010) Coordinador del Diplomado en planeación de campañas electorales y marketing político, en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la Universidad Autónoma de Querétaro[1].

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La eternidad no pasa en balde

Cuando Dios Padre murió, todos en el cielo sabíamos que Dios Hijo le sucedería en el trono eterno.

Pero vino un dios griego, Zeus, que también decía ser hijo de Dios Padre. Dios Hijo, que no podía dudar de la castidad del padre, negó al griego; pero éste rompió los siete sellos y demostró ser hijo del Padre. Dios Hijo tuvo que reconocer el desliz del Padre.

Entonces de todas partes surgieron dioses que rompían los siete sellos: Brahma el hindú, Atón el egipcio, Huitzilopochtli el mexicano, Alá el árabe, Manitú el norteamericano, Niord el escandinavo,… una constelación infinita de dioses que venían primero de toda la Tierra y después de todos los rincones del universo.

Cuando me desterraron al Purgatorio por el exceso de población, el cielo ya era una democracia.

Germán Espino Sánchez
No. 107-108, Julio – Diciembre 1988
Tomo XVII – Año XXIV
Pág. 248