Un cuento

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Una vez un hombre, después de largos días de paciencia, logró armar un barquito de esos que se forman pieza por pieza dentro de una botella.

Cerró la botella el hombre con un tapón de corcho y lo puso en la sala de su casa, sobre la chimenea. Allí la mostraba orgullosamente a sus amigos.

Un día que el hombre estaba viendo su barquito, notó asombrado que una de sus pequeñas ventanas se había abierto, y a través de ella observó algo que lo dejó asombrado: en una sala como la suya, sobre una chimenea como la suya estaba otra botella igual a la suya, nomás que extremadamente más pequeña, con otro barquito dentro como el suyo. Y la botella estaba siendo mostrada a sus amigos por un hombrecito diminuto que no parecía sufrir nada por el hecho de estar dentro de una botella.

El hombre sacó el tapón y con unas pinzas cogió al hombrecito, pero lo apretó de tal manera que lo ahogó.

Entonces el hombre escuchó un ruido. Volvió la vista y descubrió asustado que una de sus ventanas de la sala se había abierto. Un ojo enorme lo atisbaba desde afuera. Y lo último que alcanzó a mirar el hombre fue un par de enormes pinzas que avanzaban hacia él como las fauces de un animal monstruoso.

Armando Fuentes Aguirre
No. 81, Mayo – Junio 1980
Tomo XIII – Año XVI
Pág. 29

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Armando Fuentes Aguirre

Armando Fuentes Aguirre, (Catón)

 

Nació en Saltillo, Coahuila (1938).

Es licenciado en Derecho, en Letras Españolas y en Pedagogía. Hizo sus estudios en el prestigioso Ateneo Fuente de su ciudad natal, enla Universidadde Coahuila, enla Escuela NormalSuperior de ese estado y enla UNAM. Desde1978 es cronista de Saltillo. Fundóla Escuelade Ciencias dela Comunicacióndela Universidad Autónomade Coahuila; también, Radio Concierto, emisora que dirige y que los saltillenses consideran orgullo de su comunidad. Por su labor cultural y filantrópica, ha recibido innumerables distinciones, entre las que destaca el grado de doctor honoris causa dela Universidad Autónomade Nuevo León.

Autor de varios libros, todos ellos de éxito inusitado, cada año dicta un centenar de conferencias en el país y en el extranjero mientras sus colaboraciones aparecen diariamente en 157 publicaciones y periódicos de toda la república.

Cuando Catón no viaja, reparte su tiempo entre Saltillo, ciudad a la que profesa un apasionado amor y que considera una mezcla de Florencia, París y Nueva York, y su retiro montañés de Potrero de Ábrego, en la sierra de Arteaga, hermosa región agreste de Coahuila.

Lleva más de 45 años de matrimonio con su esposa, María de la Luz. Es padre de cuatro hijos y considera su mayor gloria ser abuelo de trece nietos.[i]

Variación Opus 7 sobre el tema “Don Juan en los infiernos”


Y dijo San Pedro al Todopoderoso:

—Señor: algo extraño está sucediendo desde que ese don Juan se encuentra en el Infierno. Todas las mujeres dicen ahora que el Infierno en el Cielo, y que el Cielo, en cambio, es un Infierno sin don Juan. Ninguna quiere ya venir acá, y pecan en la Tierra intencionadamente para reunirse en la condenación con su galán. Pienso que debemos traer al Cielo al tal don Juan. Obligaríamos a las mujeres a practicar allá abajo la virtud.

Y dijo el Señor

—Ah Pedro: si yo no fuera yo, me escandalizarían tus enredos.

Y contestó San Pedro:

—Señor: en estos tiempos hasta el Cielo necesita un poco de mercadotecnia.

Armando Fuentes Aguirre (en El Universal)
No 70, Julio-Diciembre 1975
Tomo XI – Año XI
Pág. 403