La bella esposa

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Usted se ha casado; la tontería está hecha ya; hay que tratar entonces de aprovechar las ventajas. Ocurre que su mujer es muy bella; en cuanto a usted…, usted es más bien lo que se llama un monstruo.

Lo que debe de hacer es mostrar por todas partes a su bella esposa. Para que todo el mundo se regale con el contraste y piense: “¿Qué tendrá este hombre para haber conquistado a una mujer tan bonita?”

De ahí a querer conocer lo que tiene este hombre no hay más que el espesor de un pensamiento. Esté usted alerta.

Jean Dutourd
No. 143-145, Abril-Diciembre 1999
Tomo XXX – Año XXXV
Pág. 125

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El silencio


Se sabe que hay muchas variedades de silencios. Este debe ser casi opresivo. Disimula mal una agitación interior. Cogéis una mano torpemente. La oprimís. Se os la retira. Pero, evidentemente, la recuperáis. Hasta que os sea dejada en abandono. Besáis esta mano y el asunto va por buen camino.

La operación silencio ofrece estas cinco ventajas:

1º.- No se fatiga el ingenio.
2º.- No se mete la pata.
3º.- No se dicen tonterías.
4º.- No se oyen tonterías.
5º.- No se puede pensar en otra cosa

Jean Dutourd
No. 30, Mayo 1968
Tomo V – Año V
Pág. 507

La bella esposa


Usted se ha casado; la tontería esta hecha ya; hay que tratar entonces de aprovechar las ventajas. Ocurre que su mujer es muy bella; en cuanto a usted… usted es más bien lo que se llama un monstruo.

Lo que debe hacer es mostrar por todas partes a su bella esposa. Para que todo el mundo se regale con el contraste y piense: “¿Qué tendrá este hombre para haber conquistado a una mujer tan bonita?”
De ahí a querer conocer lo que tiene este hombre no hay más que el espesor de un pensamiento. Esté usted alerta.

Jean Dutourd
No. 29, Abril 1968
Tomo V – Año IV
Pág. 445

Jean Dutourd

Gwenaël Dutourd Jean

(Paris, 14 de enero de 1920 – París, 7 de diciembre de 2011) 

Dutourd nació en París el 14 de enero, hijo de François Dutourd de profesión dentista, y Andée Haas fallecida cuando Jean tenía siete años de edad. Fue llamado a las armas a los veinte años, pero le capturaron a los pocos días de guerra. Consiguió escapar seis semanas más tarde y regresó a París para estudiar filosofía en la Sorbona pero no logró acabar la licenciatura ya que nunca se certificó en psicología. En la Sorbona conoce a Gaston Bachelard, el cual fue testigo de su matrimonio con Camille Lemercier el 22 de mayo de 1942. La pareja tuvo dos hijos, Frédéric y Clara (difunta). Más tarde se unió a la resistencia francesa, pero fue detenido a principios de 1944 aunque logró otra vez escapar y participó en la liberación de París.

Su primera obra, Le Complexe de César, apareció en 1946 y ganó el premio Stendhal. Fue asesor literario de la editorial Gallimard entre 1950 y 1966. También fue editor y sucedió a Pablo Gordeau como crítico teatral del diario France Soir. Después de ser despedido en 1999 de France Soir, pasó a trabajar a Radio Courtoisie donde tenía su sección semanal de un cuarto de hora, hasta que lo dejó en 2007.

Durante muchos años participó durante la emisión del programa Les Grosses Tetes presentado por Philippe Bouvard, en la emisora francesa RTL. Allí respondía por teléfono todos los días, a dos preguntas que le formulaba el presentador. Su participación diaria acabó en septiembre de 2008.

De ideología monárquica, dio su apoyo al movimiento L’Unité capétienne. También se presentó bajo el partido Unión Democrática del Trabajo en las elecciones legislativas de 1967 por la circunscripción de Rambouillet, pero fue derrotado por Jacqueline Thome-Patenôtre.

El 14 de julio de 1978, sufrió un ataque que destruyó su apartamento en París, no hubo víctimas.

Dutourd fue elegido miembro de la Academia Francesa el 30 de noviembre de 1978, ocupando el asiento 31 que anteriormente había ocupado Jacques Rueff. También fue elegido como miembro de la Academia nacional de Ciencias , Bellas-Letras y Artes de Burdeos el 8 de mayo de 1989 y miembro del departamento de lenguas y literatura, de la Academia de las Artes y de las Ciencias de Serbia, en 1997.

Murió el 17 de enero de 2011 a los 91 años de edad. Su funeral tuvo lugar el 21 de enero en la iglesia de Saint-Germain-des-Prés, en París, y enterrado en el cementerio de Montparnasse. Entre los asistentes estaban Philippe Bouvard, escritores como Alain Decaux o Max Gallo, y políticos como Charles Millon o Jean Tiberi[1].

La musa


Cuando la pequeña esté bien convencida de que sois un hombre de genio, sin no obstante rendirse aún, entonces violad sin temor la última frontera del ridículo: consagradle vuestra musa. Leedle vuestras obras hasta el descorazonamiento. Pedidle su opinión sobre la menor frase, el lugar de una palabra, de una coma; escuchad sus observaciones con éxtasis; felicitadla por su admirable instinto que le hace encontrar hallazgos a cada instante y sin estudio. Aseguradle que seguiréis sus consejos. Recopiad en fin, el poema que habéis compuesto hace veinte años para vuestra primer amante. Y dedicádselo. El mismo poema, si es suficientemente vago, puede servir para seis docenas de musas. Si la Musa no cae del Olimpo después de todo esto, es que no hay nada que hacer.

Jean Dutourd
No. 38, Septiembre-Octubre 1969
Tomo VI – Año V
Pág. 617