¿Quién tiene la música?

¿Porqué la música no se encuentra como las nubes, o se hace humo visible de color rosado o amarillo?… no importa de que color… pensaba un niño sentado frente a un radio grande y antiguo de la olvidada abuela. Y con un movimiento rápido y ligero abrió sus manecitas y las alargó cuanto pudo hacia la bocina más próxima del aparato.

De pronto se paró, tapándose su carita toda escurrida de lágrimas, tan dulces y tan tristes, el niño corrió hacia el sillón de pequeñas florecitas y gritó: ¿Quién le ha quitado el cuerpo a la música? ¿Quién tomó prestados sus zapatitos descoloridos?. Que tanto han jugado en las cabezas y en las orejas de los niños. Porque no es ni siquiera una nube, una simple nube para poder reírme de sus caprichosas formas… lloraba el niño.

Y el sillón comprensivo le contestó, enjugándose también sus lágrimas y con su mejor voz, al tiempo que cruzó una de sus patitas, dijo: ¡Por que la música tiene el cuerpo de quien la escucha!.

María Guadalupe Sánchez L.
No. 80, Abril-Septiembre 1978
Tomo XII – Año XIII
Pág. 732

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Nombres…

El milico, la tira, los azules, los cuicos, los guachos, la chota, los tecos… la policía, la escoria, la reservada, los granaderos, los halcones… servidores públicos. Los sardos, los garfiles, la guardia blanca, la secreta, la rural, los federales, los guaruras… guardianes del orden.

Los… ¡Cuantos nombres para una sola casta de hombres!

María Guadalupe Sánchez López
No. 89, Enero-Febrero 1984
Tomo XIV – Año XIV
Pág. 182