Gambito de dama

—John Kohen tiene cuatro meses en Celaya, vive solo. No he logrado conquistarlo con sutiles coqueteos, pero no desisto. Soy atractiva, inteligente y domino el juego con las blancas. Un gambito será necesario. El lance es de seis movimientos: 1. detengo el carro frente a su casa, 2. me despojo de la capa blanca, 3. bajo vestida sólo con el negligé de seda negra, 4. cruzo rápidamente el jardín, 5. llego a la puerta, 6. toco, abre y… ¡jaque! Como en todo gambito existen riesgos calculados: el principal es la gente en la calle, por la temprana hora del anochecer, pero la caballerosidad juega a mi favor, él no puede dejarme afuera.

John oye el timbre y pregunta desde la cocina ¿Quién es papá?… —una loca que salió huyendo, contesta el viejo que visita a su hijo.

Estanislao González Aguilar
No. 111-112, Julio-Diciembre 1989
Tomo XVII – Año XXVI
Pág. 621

Anuncios