Gustavo Guerrero

Gustavo Guerrero

El escritor venezolano Gustavo Guerrero (1957) es consejero editorial de la casa Gallimard para el área española e hispanoamericana, y profesor de Literaturas hispánicas en la Universidad JulioVerne de Amiens. Estudió Letras modernas en la Universidadde Cambridge, Inglaterra, y en la Nueva Sorbonade la capital francesa. Se doctoró en Historia y teoría literarias, con una tesis sobre la poesía renacentista, dirigida por Gérard Genette, en la Escuela de Altos Estudios en Ciencias Sociales de París. Durante varios años fue cronista literario de Radio Francia Internacional y, como crítico, ha colaborado con las principales revistas del ámbito hispánico: Vuelta (México), Ínsula (Madrid), Cuadernos Hispanoamericanos (Madrid), Quimera (Barcelona), Diario de Poesía (Buenos Aires) y Letras Libres (México/Madrid), entre otras. En Francia, es colaborador de la Nouvelle Revue Française. Actualmente es miembro del Centro de Investigaciones Interdisciplinarias sobre los Campos Culturales Hispanoamericanos (CRICCAL), en París, y del Centro de Estudios Hispanoamericanos (CEHA), de Amiens. Editó, junto a François Wahl, las Obras completas (1999) de Severo Sarduy en la colección Archivos–Unesco, de cuyo consejo editorial forma parte. Es autor del libro de poemas La sombra de otros sueños (Caracas, 1982) y de los libros de ensayo La estrategia neobarroca (Barcelona, 1987), Itinerarios (Caracas, 1997), Teorías de la lírica (México, 1998) —traducida al francés en la colección Poétique de la editorial Seuil— y La religión del vacío y otros ensayos (México, 2002). Reside en París.[1]

 

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Crimen perfecto

De tanto leer novelas de crímenes aquel hombre terminó ideando el crimen perfecto. Se propuso poner en ejecución el infalible plan. Cuando todo estuvo listo se dio cuenta que le faltaba algo fundamental: la víctima. Obvió la dificultad girando el cañón de la pistola exactamente 180 grados. Apretó el gatillo. Sin embargo algo falló y el criminal fue castigado. Lo encerraron en un estrecho cajón y lo metieron tres metros bajo tierra. Que nosotros sepamos todavía no se ha escapado.

Gustavo Guerrero
No. 91, No. de 20 Aniversario – 1984
Tomo XIV – Año XX
Pág. 427