El tirabuzón

El tirabuzón se hundió en el corcho, girando lentamente. Atravesó la garganta y llegó un poco más allá del cuello. Luego subió vertiginosamente, dejando el cuerpo líquido, transparente. Entonces se hizo un vacío insólito, insospechado: había terminado mi ceremonia de iniciación al miedo.

Quetzalcóatl Vizuet
No. 61, Octubre-Noviembre 1973
Tomo X – Año X
Pág. 184

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