Cuento chino

Hace tiempo, yo, Wang Tse, soñé con la mujer más hermosa y perfecta que hombre alguno haya soñado.

En ese sueño nos enamorábamos y vivíamos un idilio por días enteros, hasta que nos vencía el cansancio, quedándonos profundamente dormidos. En el sueño soñaba que despertaba y exclamaba: ¡sólo soñaba!, pero en ese momento una mujer hermosa me preguntaba: ¿en qué soñabas, bien mío? Iba a contestarle, cuando en eso desperté; estaba seguro de que todo había sido un sueño. Mis pensamientos fueron interrumpidos por una mujer perfecta, que susurraba a mi oído: ¿en qué soñabas, bien mío? Entonces ya no supe si con otra mujer, o con la que tenía a mi lado, soñé que había soñado o aún no había despertado.

Juan José Reyes Palacios
No. 142, Enero-Marzo- 1999
Tomo XXX – Año XXXV
Pág. 7

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