A él

Por la puerta de actores salió huyendo desesperado y poco a poco se desvaneció en la niebla. Lo habían traicionado. Un público abarrotante boleto en mano, exigía verlo, escudriñarlo, a él, al Fantasma de la Opera.

Hilda Plata
No. 94, Septiembre-Octubre 1985
Tomo XIV – Año XXI
Pág. 747

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