La inquietud que guardaba

En uno de los millones de sistemas planetarios que pueblan el cosmos, existía un planeta que al igual que todos sus congéneres giraba alrededor de una estrella.

Aunque llevaba una vida tranquila, aquel planeta no era feliz porque siempre guardaba la inquietud de viajar a través del espacio, hasta que en una ocasión se decidió a hacerlo y aprovechando un momento de distracción del astro a cuyo rededor giraba, se alejó a gran velocidad.

En su viaje por el universo atravesó enormes zonas de obscuridad y de silencio, mientras que otras veces quedó deslumbrado por la luz que emitían los grandes conglomerados de estrellas, a la vez que se veía obligado a resistir la atracción de otros soles que lo invitaban a girar alrededor suyo.

Después de mucho tiempo de viajar, la añoranza lo empujó a volver a su lugar de origen, y entonces se reintegró a su sistema solar y se puso a contar a los demás planetas no solamente lo que había visto, sino también lo que adivinó ayudado por su imaginación, y de aquella manera logró amenizar tanto su propia vida como la de sus compañeros, durante el resto de la eternidad.

Juana Armanda Alegría
No. 39, Noviembre – Diciembre 1969
Tomo VII – Año V
Pág. 68

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