El fin del mundo

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El fin del mundo ocurrió cuando Cristo murió en la cruz. Nosotros sólo somos el alma en pena de los pecadores, de ahí que la existencia nos parezca un infierno.

Carlos Isla
Número 129 – 130, Abril-Septiembre 1995
Tomo XXV – Año XXXI
Pág. 71

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La imaginación mueve montañas

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Un poema hindú relata que el elefante es una montaña que cobró vida para salvarse de morir ahogada durante el diluvio universal.

Un poema zapoteco, contrariamente dice que las montañas son los gigantescos animales de sangre fría (dinosaurios), que el diluvio universal cubrió de lodo y que al bajar las aguas se petrificaron por la acción del sol.

Queda pues, la última palabra, al poeta que sobreviva al próximo diluvio universal.

Carlos Isla
No. 123-124, Julio-Diciembre 1992
Tomo XXI – Año XXIX
Pág. 193

Salud mental

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Creía tener encerrado a un genio en una botella. Así que lo internaron en el sanatorio antialcohólico. Pero como persistía en imaginarlo a pesar de haber desaparecido su afición por la botella, lo recluyeron en un manicomio. Y por fin lo curaron. Desde entonces, se las ingenia para verse encerrado en embotellamientos de tránsito.

Carlos Isla
No. 114-115, Abril-Septiembre 1990
Tomo XIX – Año XXVII
Pág. 243

Las joyas de la mitología

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Estelio (457 a.C.) describe al unicornio no como una criatura sobrenatural, sino como un animal común y corriente. Contrariamente a lo que relatan las odas y los anales de la época, explica que dicho animal tiene metamorfosis como las de la mariposa. Con la diferencia de que sus estados larvarios se llevan a cabo en años. Que sus huevecillos son las perlas, su oruga el hipocampo y su crisálida el rinoceronte, del que emerge con su figura universalmente conocida. Sólo que, por un lado, como ningún hombre tiene vida suficiente para poder ver su ciclo completo, y por otro. Como todas las mujeres aprecian sus huevecillos como joyas, raros son los que pueden continuar sus transformaciones. De ahí la leyenda.

Carlos Isla
No. 127, Enero – Junio 1994
Tomo XXIII – Año XXX
Pág. 3

Carlos Isla

Carlos Isla

Nació en San Andrés Tuxtla, Veracruz, el 18 de noviembre de 1945; murió en la ciudad de México el 22 de septiembre de 1986. Poeta y narrador. Fue cofundador de la editorial La Máquina Eléctrica; fundador de Latitudes, de la Editorial Latitudes y de la colección El Pozo y el Péndulo. Colaboró en Batarro, Cedar Rock, Diálogos, Goodly Co., La Palabra y El Hombre, La Vida Literaria, Latitudes, Minnesota Review, Pan American Review, Pirámide, Plural, Revista Mexicana de Cultura, Revista Universidad de México, y Vuelta.

Obra publicada

Cuento: Las malas palabras, Cuadernos de Estraza, 1978. || Cuentos chinos, Latitudes, 1979. || Los líseres, SEP/CIDCLI, 1985.

Novela: Salto mortal, FEM, 1976. || La que se murió de amor, Fantasma, 1977. || Chucho el roto, Ela, 1980. || El tigre de Santa Julia, Universo, 1980. || La Valentina, Ela, 1980. || La Adelita, Ela, 1981. || Valentín de la sierra, Ela, 1981. || El tesoro de Moctezuma, Diana, 1982. || La banda del automóvil gris, Universo, 1983. || Mariano muerte, Universo, 1984. || Corta mechas: el mejor caso de Valente Quintana, Sodoma, 1986. || Crimen en el templo, Sodoma, 1986. || Memorias de un seductor joven, Sodoma, 1986.

Poesía: Gramática de fuego, FEM, 1972. || Domingo (en colaboración con C. W. Truesdale y Robert Bonazzi, edición bilingüe), Latitudes Press, Nueva York, 1974. || Maquinaciones, Joaquín Mortiz, 1975. || Copias al carbón, Latitudes, 1978. || La hora quieta, UNAM, Cuadernos de Poesía, 1982. || Raya en el agua (edición póstuma), Vuelta, 1992[1].