Varinia Herrera Castro

Varinia Herrera Castro

Varinia Herrera Castro.

 

Nacida en 1970, hija de madre, padre, abuelas y tía peculiarmente amorosas, todas ellas mexicanas.

Infancia siempre acompañada de animales y malestares psicosomáticos varios, gustosa de inventar historias que luego empezó a escribir para prolongar esta  etapa a lo largo de toda su vida.

Cursó el preescolar, primaria, secundaria, preparatoria, licenciatura, maestría y demás estudios que le permitieron darse cuenta de lo poco que entiende de cada cosa. Aun así, ha dedicado una buena parte del tiempo a trabajar en proyectos sociales, la mayoría relacionados con el envejecimiento y la vejez, tema que le emociona. Además,  practica la psicoterapia en un consultorio pequeño, actividad que en verdad disfruta.

Es madre de un niño fabuloso que inventa y se reinventa a cada momento, razón por la cual Varinia tiene la felicidad garantizada.

Respecto a la escritura, ha publicado algunos cuentos breves en revistas literarias y periódicos. En general, tiene la costumbre de leer lo que escribe a amigas y amigos, mirar sus sonrisas y sentirse absolutamente afortunada[1].

[1]Datos enviados por la propia Varinia vía e-mail

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El pensador

Junto a las casas bien llenas de gente y de cosas, se alza la pequeña montaña de los niños. Durante la tarde se llena do colores, juegos y gritos; y algunos pleitos. Pero cuando cae la noche llega el pensador.

El pensador lleva melena negra, enredada, que en ocasiones tapa sus ojos. No se le ve al subir, sólo cuando ya se ha acomodado en la cima. Pasa horas enteras mirando fijamente hacia el cielo. Cuenta las estrellas, quizá. Debe saber de astrología. De pronto, algo lo distrae, y esta distracción se convierte en un nuevo objeto de reflexión.

El pensador amanece ahí, en lo más alto de la montaña de los niños. Como despertando de un gran sueño, se rasca la oreja y baja lentamente, meditando cada uno de sus pasos. Al llegar al pie de la montaña, resuelto al fin, el pensador sale corriendo en bulliciosos ladridos, tras la bicicleta del repartidor de periódicos.

Varinia Herrera
No. 123-124, Julio-Diciembre 1992
Tomo XXI – Año XXIX
Pág. 202