El tiempo del pájaro

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La famosa Cantiga CIII de Alfonso el Sabio cuenta que un monje pide a la virgen que le dé a conocer en vida las delicias del paraíso. Paseando por el huerto del convento halla una fuente clara y oye a un pajarillo cuyo canto le embelesa; cuando vuelve al convento —a la hora de comer, según cree—, lo encuentra todo distinto y se entera de que han transcurrido trescientos años entre su partida y su regreso.

Recopilada por María Rosa Lida de Malkiel
No. 21, Marzo 1967
Tomo IV – Año III
Pág. 186

María Rosa Lida de Malkiel
No. 143-145, Abril-Diciembre 1999
Tomo XXX – Año XXXV
Pág. 87

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María Rosa Lida de Malkiel

María Rosa Lida de Malkiel

 

María Rosa Lida de Malkiel

(Buenos Aires, 7 de noviembre de 1910 – Oakland, California, 25 de septiembre de 1962)

Filóloga, medievalista y clasicista argentina, hermana menor del también filólogo Raimundo Lida (1908-1979).

Nació en el seno de una familia judía askenazí (esto es, judía de origen centroeuropeo) establecida en Buenos Aires que hablaba en yiddish, pero se esforzó en integrar a sus hijos de tal manera en la cultura hispánica que dos de ellos terminaron siendo auténticos filólogos de la lengua española. Fue egresada con medalla de oro del Liceo de Señoritas Figueroa Alcorta (1927) y de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Buenos Aires (1932, premio al mejor graduado).

Trabajó hasta 1947, año en que se doctoró summa cum laude en Filosofía y Letras, en el Instituto de Filología, bajo la dirección de Amado Alonso junto a su hermano Raimundo Lida y a Ángel Rosenblat. Dictó cursos de latín y griego en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Buenos Aires.

Avasallada la autonomía universitaria por el gobierno de Perón se exilió a Estados Unidos donde se casó con el filólogo ruso Yákov Malkiel, en 1948, pariente de dos de los grandes padres del formalismo, Victor Zirmunskij y Yuri Tynjanov. Con él editó una autorizada versión del Cantar de las huestes de Ígor (Bs. As., 1967). El año 1947 defendió su tesis doctoral bajo la dirección de Amado Alonso sobre el poeta cordobés Juan de Mena, aunque en un principio había trabajado muchísimo sobre el tema de la estela de Flavio Josefo en la literatura española, materiales que fueron publicados póstumos por su marido. Su tesis llevaba el sello metodológico de una rigurosa Estilística. La tesis terminó convertida en un libro: Juan de Mena, poeta del prerrenacimiento español, Méjico: El Colegio de México, 1950.

Ejerció la docencia en la Universidad Harvard, donde se reencontró con su maestro Amado Alonso y empezó a elaborar su siguiente gran trabajo, La originalidad artística de «La Celestina», aún vigente. Fue luego a la Universidad de California en Berkeley y las de Illinois y Stanford. Por entonces concibe la idea de su ensayo La idea de la fama en la Edad Media castellana, publidado en Méjico, Fondo de Cultura Económica, 1952. Se especializó en filología romance, llegando a ser miembro correspondiente de la Real Academia de la Lengua Española (1953), por recomendación directa de don Ramón Menéndez Pidal, y de la Academia Argentina de Letras (1959) y ejerció como crítica implacable, infalible y extremadamente rigurosa, de suerte que numerosos filólogos menos concienzudos que ella recibieron sus duras recensiones, entre ellos Gilbert Highet por The Classical Tradition. Greek and Roman Influences on Western Literature, New York-London, Oxford University Press, 1949, por el hecho, lamentable, de haber dejado al margen de su obra la cultura hispánica, o Pierre Le Gentil y los dos tomos de su La poésie lyrique espagnole et portugaise à la fin du moyen âge, t. I: Les thêmes et les genres; t. II: Les formes, Rennes, Plihon, 1949 y 1952-1953, reseñados en Speculum, 26, 1951, págs. 174-179, y 28, 1953, págs. 390-393. Fue la primera en estudiar la curiosa sátira hispanorromana de origen hispano del siglo XI titulada Garcineida. Recibió un Doctorado honoris causa por el Smith College y otro por la Universidad de Buenos Aires. Entre sus trabajos como helenista figuran su traducción del griego de Los nueve libros de la historia de Heródoto (1949) y la Introducción al teatro de Sófocles (Bs. As., 1944).

Después de un breve regreso a la Argentina en 1961, para revisar las últimas pruebas de La originalidad artística… murió de cáncer en Oakland (California), donde residía. Yakov Malkiel editó en forma póstuma muchos de los trabajos y apuntes inéditos de su esposa, gracias a los cual pudieron ver la luz los numerosos trabajos que había dedicado al estudio de la huella de Flavio Josefo en la literatura española[1].