El sombrerón

Cuéntase aún por la provincia de Cintalapa, que el sombrerón se aparecía por los caminos, a los viajeros solitarios, bajo algún árbol, a la mitad de un arroyo, y se burlaba de ellos convirtiéndolos primero en cerdos, en chivos y finalmente en mujeres, a quienes violaba, para después disculpándose despedirse, dejando entra las ropas de sus víctimas una gran cantidad de oro fino.

Lauro Jonathan Sol Orea
No. 39, Noviembre – Diciembre 1969
Tomo VII – Año V
Pág. 111

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