El espejo

Para los de la 181.

Era muy tarde, los rayos del sol penetraban por los vidrios opacos. La pesadez le corroía la cabeza. Intentó levantarse, le fallaron las fuerzas y dio con su humanidad en el piso de duelas sin pulir. Entre cáscaras de fruta y botellas vacías de cerveza, durmió otro rato. Casi se ocultaba el sol cuando volvió a despertar. Recordó que tenía que entregar su colaboración al diario, buscó entre sus hojas. Ahí estaba. Por enésima vez lo revisó. No le gustaba mucho, pero era todo lo que había hecho en la semana. Era un cuento pequeño, donde la trama versaba sobre un hombre que, al igual que él se hallaba desesperado y se había suicidado, colgándose de la viga de su casa, frente al espejo, para ver cómo se moría un cristiano.

Buscó ropa limpia, se bañó, rasuró, peinó y se arregló lo mejor que pudo. Tomó sus hojas escritas y por última vez se miró en el espejo. Cuando se retiró de él, su imagen pendía de una soga…

Simón Ramírez Romero
No. 107-108, Julio – Diciembre 1988
Tomo XVII – Año XXIV
Pág. 243

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