Ensimismamiento

A la hora de cofi-breik bajé a la cafetería de la planta, pedí un café. Estaba cansado de la rutina y del trabajo, tenía que descansar.

Mientras sorbía lentamente mi café me puse a observar una pintura marina, bastante mala, que colgaba de la pared.

Pensé en Acapulco, en el mar, puestas de sol, Puerto Escondido, me iba absorbiendo cada vez más y más.

Salí de este ensimismamiento cuando una ola mojó mis pies.

Abraham Dantus B.
No. 53, Mayo-Junio 1972
Tomo IX – Año IX
Pág. 106

Todo se puede obtener con una computadora

Preparamos el programa.

Habían sido analizados todos los problemas.

Lo acabamos, no podía fallar.

Alimentamos la computadora con toda la historia del hombre: códices, estelas, todo lo conocido.

Ésta establecería correlaciones y tendencias, la idea era conocer el futuro del hombre, qué sería de él.

La encendimos y cargamos tanto el programa como los archivos en memoria.

Hicimos la pregunta:¿QUÉ SERÁ DEL HOMBRE MAÑANA?

La máquina permaneció silenciosa mientras sus lucecillas cintilaban.
Imprimió al final estas seis palabras: UN HOMBRE BESARÁ A UNA MUJER.

Abraham Dantus B.
No. 53, Mayo-Junio 1972
Tomo IX – Año IX
Pág. 51

Diario

Suena el despertador, me levanto, me baño, me visto, desayuno, viajo, trabajo, como, eructo, vuelvo a trabajar, regreso a casa, ceno, me hago buey un rato, me voy a mi recámara, me encierro, me quito los zapatos ¡AAH!

Me siento muy cansado, me quito el cinturón y me desabrocho los pantalones, sólo pienso en dormir.

Me quito la camisa y la camiseta, me bajo los calcetines y al bajarme los calzones, siento el sol, respiro libertad y salgo corriendo por el campo.

Abraham Dantus B.
No. 58, Abril-Mayo 1973
Tomo IX – Año X
Pág. 629

Riguroso estreno

“¡No aguanto más!”; exclama el exhausto actor ante la rozagante actriz durante el intermedio entre la tercera y cuarta función de la película “Hoy todo para ti” y en la que él la seduce tres veces; aún faltan cuatro funciones para completar las siete tandas del día.

Abraham Dantus B.
No. 58, Abril-Mayo 1973
Tomo IX – Año X
Pág. 624

El temblor

Se dejó sentir el terremoto, el castillo empieza a vibrar y de sus torres empiezan a volar las malas costumbres, las viejas creencias, los chismes, las mentiras, la suciedad; la vibración sigue y caen los gobiernos tiranos, las religiones fanáticas, la moral mojigata, la ceguera mental, la televisión. Ya en ruinas huyen del castillo los malos amigos, la obscuridad, los alimentos y bebidas tratados químicamente, el esmog, y demás polutantes. A un lado de las ruinas un arqueólogo desentierra, cientos de años después, una cara de un niño sonriente.

Abraham Dantus B.
No. 58, Abril-Mayo 1973
Tomo IX – Año X
Pág. 621