Mi amor

Tengo un amor que me enseñó a tomar leche dulce. También me enseñó a apreciar las voces de los que cantan bien. Sus cantantes favoritos fueron entonces mis cantantes favoritos. También me enseñó cuándo debo ser buena y amorosa, y en qué momentos debo estar seria.

Me enseñó a decirle lo que él quería escuchar, incluso a pensar lo que él quería que yo pensara.

Y hoy, que soy su obra, se siente más solo que nunca.

Verónica Villa Arias
No. 100, Septiembre-Diciembre 1986
Tomo XV – Año XXII
Pág. 732

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