Oficios honrados


Y en honor a la verdad, he practicado todos los menesteres dignos de ser practicados por un hombre honrado: vendedor de presagios y tempestades en día de calma, constructor de puentes colgantes para llegar al cielo, empresario de pompas fúnebres, traficante de honras y predicador de teogonías falaces, evocador de almas sumidas en pecado eterno, traficante de cadáveres, santón ilusionista, violador de tumbas con fines rituales, propagandista de la inutilidad de la fe, mercader de absoluciones a bajo costo, consignatario de terrenos en el paraíso, domador de mujeres enloquecidas, historiador de religiones pesimistas, contrabandista de la anticultura, monje predicador de la inmoralidad, actor en comedias obscenas, escritor de lugares comunes, catedrático del Perogrullo, advocador del anticristo, corrector de verdades bíblicas, equilibrista de la inconciencia, abogado defensor de ángeles criminales, parlamentario de mitologías preferidas, novelista plagiario, poeta de ruindades espirituales y ensayista de las mayores estupideces en cuarenta siglos de civilización humana; en fin, toda una suerte de actividades que no han dejado más que penurias…

Fernando Escopinichi
No. 43, Junio 1970
Tomo VII – Año VII
Pág. 495

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