Un personaje en apuros

Las aventuras del personaje concentraban la atención de Leoncio en las páginas de la novela. El personaje huía de varios hombres armados que lo perseguían por callejuelas oscuras, saltando tapias, introduciéndose entre matorrales salvadores. Leoncio se aferraba al libro, excitado, haciendo suya la angustia del personaje. Los hombres acortaban a cada instante la distancia, con un tremendo esfuerzo pues el personaje demostraba ser hábil, pero lograron por fin cercarlo contra una pared para concluir su propósito. Leoncio no pudo reprimir su ansiedad y gritó:

—¡Deténganse!

La escena quedó inmóvil. El personaje miró a Leoncio y dijo:

—Es la primera vez que alguien interviene, pero mejor cállese: así la cuestión no funciona,

Luis Fayad
No. 73, Julio-Septiembre 1976
Tomo XI – Año XII
Pág. 783

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Reencuentro




La mujer le dejó saber con la mirada que quería decirle algo. Leoncio accedió, y cuando ella se apeó del bus él hizo lo mismo. La siguió a corta pero discreta distancia, y luego de algunas cuadras la mujer se volvió. Sostenía con mano firme una pistola. Leoncio reconoció entonces a la mujer ultrajada en un sueño y descubrió en sus ojos la venganza.

—Todo fue un sueño —le dijo—. En un sueño nada tiene importancia.

—Depende de quien sueñe —dijo la mujer—. Este también es un sueño.

Luis Fayad
No. 73, Julio-Septiembre 1976
Tomo XI – Año XII
Pág. 751

Luis Fayad
No. 86, Marzo-Abril 1981
Tomo XIV – Año XVI
Pág. 624

Luis Fayad
No. 91, No. de 20 Aniversario – 1984
Tomo XIV – Año XX
Pág. 435

Luis Fayad

Luis Fayad

Considerado uno de los mejores narradores latinoamericanos de la segunda mitad del siglo XX, nació en Bogotá en 1945. Durante los años escolares se desempeñó como guionista en teatro, televisión y radio. En los años 60 empezó a trabajar como periodista de contratos libres y de planta y a publicar cuentos y notas literarias en revistas y periódicos nacionales y extranjeros. Hizo cursos de Sociología en la Universidad Nacionalde Colombia. Literatura, periodismo y otras tareas relacionadas con el arte fueron sus ocupaciones hasta su viaje al exterior en 1975. En París continuó con sus ocupaciones, al lado de otras que le proporcionaban el sustento, mientras asistía a conferencias y hacía de oyente en cursos de literatura, arte e historia en universidades, escuelas superiores e institutos especializados. También ha vivido en Barcelona y en Estocolmo. En la actualidad vive en Berlín, Alemania, adonde fue invitado por el Programa Cultural de Berlín del DAAD durante un año, y ejerce por cuenta propia como periodista, traductor del alemán al castellano y lector de su trabajo literario y conferencista en universidades y centros culturales[1].

 

 

Queja de una sombra


Era ya medianoche cuando la sombra empezó a dar muestras de cansancio. Leoncio completaba cinco horas de trabajo sobre unos cuadernos y aún no terminaba, y como le faltaba otro tanto no podía reparar en los remilgos de su sombra. Ella insistía, cada vez más fastidiada, pero no lo suficiente como para distraer a Leoncio. Sólo después de una hora las protestas lograron incomodarlo, y sin embargo, no dio indicios de suspender. La sombra debió entonces ser extremadamente indiscreta con sus molestias, a tal grado que Leoncio prefirió apagar la luz y continuar trabajando en la oscuridad

Luis Fayad
No. 90, 1984
Tomo XV – Año XIX
Pág. 252