(Sin título)

He viajado por Hong-Kong, Japón y esas cosas.

Lucy Barrios Gómez
No. 43, Junio 1970
Tomo VII – Año VII
Pág. 526

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¿Amor?

Cierta tarde, cuando el sol habíase ocultado ya, y la bóveda del cielo con mil y un luceros se adornaba, lo siguiente a mis oídos llegó…:

—¿No es verdad que es lindo el amor, ma´?

—Mi querida niña, ¿cómo puedes a tu corta edad saber cosas del amor?

—¡Oh sí!, es tan rico…, simplemente, al sentarme en tu regazo siento yo amor.

—El amor es incertidumbre.

—El amor es amar al prójimo, ¿no?

—El amor es sufrir y morir al unísono.

—El amor esta hasta en esa florecita que ni tú has visto, ¿verdad?, mira, esa chiquitita.

—El amor es despiadado y cruel, es darte para salir perdiendo, es desconcierto y temor…

—¡Ah!… y yo que creía que tú eras amor…

Martha García Torres Arrioja
No. 43, Junio 1970
Tomo VII – Año VII
Pág. 556

El pequeño pianista

La maestra había ejecutado al piano aquella hermosa melodía, una, diez, cien, mil veces.

El chiquillo la escuchó pacientemente, una, diez, cien, mil veces.
La sabía de memoria a ojos cerrados y sólo podía entonarla o silbarla. Pero del piano jamás pudo arrancarla.

Desesperada la maestra, había increpado una, diez, cien, mil veces al niño.

Éste, había prometido temeroso, una, diez, cien, mil veces ejecutarla. Esfuerzo vano. Quimérico.

El padre había preguntado sobre el adelanto del pequeño, una, diez, cien, mil veces.

Y la maestra había dado una, diez, cien, mil respuestas iguales.
Exasperada por fin, estalló un día:

—“Señor —al padre que quería que su pequeño fuese un gran pianista— es inútil, el niño no aprenderá a tocar, mientras usted se obstine en no adquirir para él los brazos que le faltan.

Emeterio Méndez Jr.
No. 43, Junio 1970
Tomo VII – Año VII
Pág. 554

Estadística

—¿Novedades, enfermera?

—Tres niños murieron hoy, doctor.

—¿Causa?

—De hambre, dice el informe.

—¿De hambre, dice?

—Si, doctor. ¿Quiere hacer un comentario, doctor?

—Y por qué, muchacha. Las estadísticas han fijado que diariamente mueren tres niños de hambre.

—Pero…

—No hay problemas, muchacha. ¿Por qué alarmarse? Las estadísticas, sencillamente se están cumpliendo.

Francisco Zúñiga Díaz
No. 43, Junio 1970
Tomo VII – Año VII
Pág. 551

Francisco Zúñiga Díaz

Francisco Zúñiga Díaz 

Francisco Zúñiga nació en Esparza en julio de 1931. Desde muy joven sintió la vocación del narrador, que observa, escucha, ausculta e imagina, y con l tiempo sus cuentos y narraciones, generalmente cortos y salpicados de imágenes, llenos de gente del pueblo y de lenguaje vernáculo, aparecieron en libros.

Realizó sus estudios secundarios en el Liceo de Costa Rica y los finalizó en el Liceo José Martí de Puntarenas. En 1952 se trasladó a San José para laborar en la Dirección General de Tributación Directa. Posteriormente trabajó para el Instituto Nacional de Seguros.

Desde muy joven se involucró en grupos intelectuales de izquierda, con Carlos Luis Fallas, Carlos Luis Saenz, Adela Ferreto, Fabián Dobles, Joaquín Gutiérrez, Arturo Montero y muchas otras personalidades del mundo político cultural del momento.
Fue amigo personal de lumbreras literarias como Juan Rulfo, Alfredo Cardona Peña, Jorge Debravo, Marco Aguilar, y toda esa generación de escritores latinoamericanos de gran valía.

Fue un lector tenaz, erudito de la lengua, hombre de un humor a toda prueba, bromista. Para pasar como hombre serio y bien hablado, creó a su personaje favorito: T JOROBA, autor desconocido al que endosó sus versos humorísticos, algo pasados de tono. Como humorista también formó parte del grupo llamado La Pluma Sonriente.

Su obra:
Trillos y nubes San José (1964); La mala cosecha Santiago(1967); Los Dos Minutos y otros cuentos(1976); Sonetos de amor en bicicleta (1977); El viento viejo San José (1978); El soneto en la poesía costarricense (1978); Geografía sencilla (1980); Carlos Luis Sáenz: el escritor, el educador y el revolucionario(1983); Todos los días Cuentos (1983); Yo no tengo ningún muerto (1986); La encerrona de la chupeta y otros desbarajustes (1994); Cuentos Prohibidos (1994); El amor y algunos entredichos (1995); Tomados de Cuentos prohibidos (1995); Cuentos de patria y muerte (1995); Y hubo un pueblo de niños (1995).[1]