Entre caníbales

¡Mm, realmente estaba muy sabrosa la carnita, pero lo que es el alma estaba como para chuparse los dedos!

Raúl Aceves Lozano
No 79, Septiembre 1977-Marzo 1978
Tomo XII – Año XIII
Pág. 639

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Mensaje

Ante la vista de todos brincó adentro del charco, y lo último que se vio de él fue una burbujita que al estallar dijo: “No vale la pena, es igual que allá, sólo que volteado al revés”.

Raúl Aceves Lozano
No 79, Septiembre 1977-Marzo 1978
Tomo XII – Año XIII
Pág. 639

Sharik


En nuestro patio un chico tiene encadenado a su perrito, Sharik. Lo tiene así desde que era un cachorrito. Una vez fui a llevarle huesos de caldo humeantes y aromáticos, pero justo en ese momento el chico soltó al pobrecito.

La nieve en el patio es copiosa y blanca. Sharik, lleno de júbilo, da vueltas por el patio, salta como una liebre, el hocico lleno de nieve; corre por todos los rincones, del uno al otro… Se me aproxima, todo velludo, salta alrededor de mí, huele los huesos y vuelve a correr.

“No necesito yo sus huesos… denme solamente la libertad”.

Alejandro Solyenitzin
No 79, Septiembre 1977-Marzo 1978
Tomo XII – Año XIII
Pág. 633